domingo, 8 de enero de 2012

Bilbao-New York-Bilbao, de Kirmen Uribe, Seix Barral, 2009, Barcelona.




Diario de los viejos pesqueros vascos

   Kirmen Uribe es un escritor Vasco, tiene un libro de poesía titulado Mientras tanto dame la mano, de 2001, que fue Premio Nacional de la Crítica. Se dedica a trabajar la poesía con otras disciplinas, es traductor, y escribe para The New Yorker. Esta novela es la primera que escribe y con ella obtuvo en España el Premio Nacional de Narrativa 2009.
   Es un texto que tiene todo lo que a mí no me gusta, y sin embargo no pude dejar de leerlo por un minuto y terminarlo de un día para otro. ¿Cuáles son esas cosas que no me gustan? Lo más importante, que el protagonista es un escritor llamado Kirmen Uribe, y todo lo que se cuenta es sobre su familia, y la historia de ellos y sus amigos en el pueblo pesquero de Ondarroa. Se narra también sobre la vida del escritor, congresos, viajes. No hay una historia. Y se lo hace con textos cortos, casi nunca literarios.
   Entonces, lo dicho. Así y todo, se trata de un libro muy bueno.
   ¿Cómo es posible?
   Lo primero que no es una novela, es un diario, el diario de una investigación de la historia familiar y sus alrededores. Una crónica gigante escrita por quien conoce el oficio de las palabras.
   Y además creo que hay un tema de honestidad y sentimiento.
   También de saber apreciar los detalles y buscar el momento en el que todo empezó, el origen de las cosas, como un diccionario de la vida. Entender a qué se refieren no sólo las palabras en el hecho de nombrar, sino las tradiciones, los gestos, los sentimientos, las maneras de ser de los familiares.
   Cuando Kirmen indaga sobre su familia el lector cree que va descubriendo la verdad con él. Y esos relatos orales son un punto fuerte, llenos de emoción, de historia de vida. La vida de un pescador no es una pavada, siempre hay pobreza, miedo, muerte, ausencia. Y el mar. Heroísmo. Aventuras. Y fueron pescadores su padre su abuelo. Sus tíos. Y mujeres de pescadores las de su familia. Es lo mejor.
   Después están los textos sobre Kirmen como escritor, pero sin soberbia, casi todos con el ojo puesto en historias que cuentan otros escritores. Poetas contando historias.
   Y después, a lo largo de todo el texto (me cuesta llamarlo novela), la historia de dos amigos, Bastida y Arteta, un arquitecto y un pintor, de quienes también se reconstruye su historia. Y se habla de sus obras.
   De los textos que se transcriben, quiero hacer una lista. Hay poesías, canciones, una sinopsis de una película, entrevistas, mails, resultados de búsquedas en google, partes de un diccionario de pescadores vizcaínos, un referencia a una anécdota que se cuenta en el libro Historia de Herodoto del siglo v a.C, cartas personales de Bastida a Arteta del año 1929, mensajes de facebooks, el relato de una compañera circunstancial de avión sobre un barco que llevaba esclavos a Estados Unidos, una historia de un libro de Italo Calvino, y hasta la reproducción del mural de Arteta “En la romería I” del año 1917-1918.
   Y a pesar de todo, no molesta para nada semejante conjunción de textos tan diversos. Es que tiene que ver con lo que decía antes, con la honestidad de la búsqueda y con los detalles. Hay algunos muy lindos. Que el euskera parece el mapa de un tesoro. Dos señas hechas con las manos, que ya casi nadie conoce. Dos niñas hablando ese idioma a punto de perderse mientras cazan mariposas. Una anécdota sobre la guerra de Malvinas y el idioma en las trincheras. La historia de un buzo vasco. Sobre cómo entierran los muertos en Käsmu, un pueblito de Estonia.
   En fin, recomiendo con énfasis este libro. Le va a gustar a mucha gente, y también a los poetas. Es la mirada de un poeta. Una mirada atenta al mundo que nos toca, que busca en las cosas simples, que busca en el origen, y que encuentra.