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lunes, 18 de agosto de 2014

Las mellizas del bardo, Hernán Vanoli, Clase Turista, 2012, Buenos Aires.
ALT LIT, Lolita Copacabana y Hernán Vanoli, Interzona, 2014, Buenos Aires.





    Las melli
    Se trata de un novela corta. O un cuento largo. Como se prefiera. La característica principal es que si bien hay una historia todo sucede a la velocidad de los cuentos, esto es sin mucha profundidad de los personajes, dándole más importancia a la acción y al final.
    Podría decirse también que se trata de un texto de carretera, y de ciencia ficción.
    En un futuro no muy lejano unas mujeres luchan por entrar a una barra brava en la ciudad. Después de una batalla sangrienta reciben un encargue que las lleva por el interior de la Provincia de Bueno Aires, donde se encuentran con la ayuda de otro grupo de mujeres motociclistas.
    Es una historia entretenida, con buen ritmo. Lo mejor que tiene es la cercanía de un futuro tan nuestro. Algo parecido sucedía con los cuentos de Varadero y Habana maravillosa, el que yo creo es el mejor libro de Vanoli.

ALT LIT
Literatura norteamericana actual
    Es una selección de diez autores que publican principalmente en Internet. Son textos breves. Es esa una de las cosas que ya pueden decirse sobre la literatura e Internet, la brevedad es una característica. En nada se relaciona con la calidad. Porque los textos son buenos. Algunos parecen poesías.
    La pregunta sería para qué comprar un libro si todo lo que contiene está en la red. Entonces el debate es similar a alguno relacionado a la crítica. Un compilador sería como un guía literario que nos muestra, y elige, qué es lo que vale la pena leer según sus conocimientos y gustos. La red necesita guías, porque donde está todo, no puede verse nada.

    El resultado es un libro extraño, con textos que nos dicen que estos autores escriben bien, pero de cuya obra apenas conocemos un poco. Es como una introducción a no sé qué.

viernes, 20 de agosto de 2010

Invisible, de Paul Auster. Editorial Anagrama, Barcelona 2009.


Oculto frente a los ojos


Trato de no opinar sobre novelas escritas en otro idioma. Porque quienes no leemos más que en castellano tenemos miedo. El miedo a lo desconocido. Y el respeto a los que sí conocen otra lengua y todo lo que hay detrás de esa cortina de sonidos. Creo que se trata de otro universo. De todas formas no por eso dejo de leer las traducciones de tantos escritores gigantes. Aunque siempre con la sensación de que hay algo que no alcanzo a vislumbrar.
Dicho esto, sólo voy a escribir sobre dos o tres cuestiones a partir de la lectura de Invisible. Me topé con una crítica de Alejandra Crespo Martínez para la página Revista de Letras, que entiendo tiene alguna relación con el diario La Vanguardia de España. Ella termina su análisis diciendo que a su criterio era el mejor libro de Auster. Y es exactamente eso lo que pensé cuando terminé de leer la novela. Esa coincidencia me impulsó a escribir. La extraña sensación de encontrarse ante la mejor obra de un escritor, de creernos pioneros en un descubrimiento, y a la vez regocijarnos en el logro máximo de quien tantas veces ha buscado.
Martinez analiza Invisible destacando que se trata de una clase magistral de técnica narrativa, ya que logra armar una historia desde distintos puntos de vista, y aunque es una trama más bien sosa, dice, lo brillante es como esos relatos superpuestos en tiempo y espacio nos llevan hasta lo profundo de la vida de los personajes y a un final de conflictos que parece que nunca se resolverán.
Es cierto. La historia trata de un poeta desconocido (también invisible) que está por morir y envía su novela un amigo, otro escritor, aunque consagrado, intentando que éste logre que la editen. En esa novela cuenta los hechos ocurridos en su vida durante el año 1967. La narración de esos acontecimiento, tan lejanos, y las nuevas versiones de otros personajes, muchas veces se contradicen, haciendo de esa contradicción el tema principal. La verdad, la ficción, los hechos son ya invisibles desde el presente.
Pero para mí hay otra cuestión, y es acaso la más importante. Todo comienza en un recuerdo imborrable. Es que quienes tuvimos la suerte de leer Lolita de Nabokov sin saber nada sobre la novela, nos encontramos de golpe en un nuevo mundo donde la relación de un hombre adulto con una adolescente se vuele el centro de todo. Nabokov pone por escrito un sentimiento que todos los hombres han tenido. Algo similar sucede con Auster en Invisible. Ahora, la relación sexual del protagonista con su hermana nos enfrenta a una verdad que siempre ha estado allí y que merecía ser narrada de tan buena manera como en esta novela.
Lo dicho ya, una obra memorable. Y aunque Auster cae en la tentación, como tantos autores de hoy en día, de contar una historia cuyo protagonista es escritor, con esta última novela logra lo que pocas veces se alcanza, hacer honor a una trayectoria y avanzar un poco más allá.